martes, febrero 28, 2006

el primer viaje

Nos vamos de viaje.
La verdad es que da un poco de miedo eso de embarcarse en un viaje de casi mil kilómetros con una niña tan pequeña. Pero ella en el coche no da guerra. Por lo menos no hasta ahora.
Los problemas están a la hora de elegir donde ira la niña colocada. En que sitio, ¿Detrás del conductor, o del copiloto? Ya hemos decidido que detrás del conductor, que es el lugar mas seguro del coche.
Lo que me tiene mosqueado es donde va la niña sujeta en el viaje. En el maxicoche. Hemos decidido que vaya alli finalemnte, tras estar a punto de decidir que usariamos el capazo.
Ayer probamos el maxicoche -hasta ahora siempre habiamos usado el capazo- pero la niña quedaba con la cabezita para adelante y como suelta. El maxicoche se sujeta al asiento por medio del cinturon, como bien sabeis, y se queda en la forma que esta este. Es decir, se queda levantado hacia el respaldo. De esta forma, la niña queda con la cabeza apoyada, practicamente sobre el pecho. Y son muchos kilometros. Asi que pensamos que el capazo, aunque ocupara mas sitio.
Tras consultar a mi hermana, que es la que nos proporciono el maxicoche, ya usado por mi sobrina, me dijo que a ella le pasaba igual, que lo que hacia era ponerle un cojin debajo para alzarlo y ponerlo a nivel. Asi que la hice bajar para mi casa y ya entre los dos lo pusimos hasta que me parecio a mi que estaba bien.
Teoricamente bien. Porque claro, quien me dice a mi que cuando llevemos doscientos kilometros la niña va a ir bien. Pero bueno, eso tambien me podia pasar con el capazo. Lo que pasa es que estoy mas acostumbrado a este ultimo.
En fin. Llevamos todo un arsenal de pañales, botellas de agua para los bibis, termo con agua caliente para prepararlo, botes con las dosis adecuadas de leche para preparar el biberon, un biberon ya preparado metido en un envase de estos que conservan el calor... Y creo que estamos mentalizados en que el viaje va a ser largo, muuuuuuy largo. Yo, que soy de los que repostarian en marcha si se puediera.
Pero bueno, como ahora no se puede fumar en el coche, y yo soy fumador, pues en algo vendran bien tantas paradas.

Ya os contare.

martes, febrero 14, 2006

Los otros dias -dos dias hace concretamente- Nos llegamos mi compañera y yo a comprar un buzo a Diana. Ya sabeis, un traje de estos que lias a la niña que parece que esta en un saco, pero con gorro y pa las extremidades.
El motivo es por comodidad. Para poder usar una mochila en la cual te cuelgas a la niña y asi dejar la silla en el coche y no tener que andar desmontando y montandola. Un puro engorro.
Depues de usar la mochila un par de veces, me doy cuenta de que la comodidad es nuestra. Al menos aparentemente. Porque al principio puede parecer comodo. Pero la niña, con esta edad, no aguanta mucho. Y claro, cuando lleva un rato se muestra inquieta y ya tienes que ir cambiandola de postura y cantandole por todo el centro comercial eso de:
Mi niña bonita, mi niña preciosa.
Mi niña bonita, mi niña que hermosa.
Mi niña precioooooooosa.
MI niña, mi niña, que cosa.
Asi, una y otra vez, cambiando incontablemente el tono y el orden, pero no la cara de estupido que se te debe de poner, a juzgar por como te mira el resto de gente que anda por alli.
Estando en esto de la mochila y la novedad, le digo a mi compañera que tenia ganas de ir al baño. Ella me dijo de coger a la niña. Pero yo: Que va, no hace falta.
Asi que me voy a los aseos con mi niña colgada en el pecho.
Entro en el baño y me meto en uno que esta libre.
El problema primero es como acceder a abrir bien el pantalon para poder asi poder vaciar la vejiga.
Asi que me pongo a explicarle a Diana los movimientos que estaba haciendo.
Espera mi niña. Que te pongo un poquito pal lao.
Es que no veo. A ver si atino. Que lo hago fuera.
Un segundo mi niña, mi cielo. que ya termino mi amor.
Ya esta mi niña ya. Ya nos vamos.
Ahi, guardadita.
Cuando sali para fuera es cuando cai, en que quizas, no estaba solo, y que cualquiera podia haber pensado que tenia con mi pene una conversacion un tanto extraña.
Mejor el cochecito. Que no se da a malos entendidos.

jueves, febrero 09, 2006

Tiempo sin dejarme caer por aqui, Eh?
¿Alguna vez habeis cogido el coche en pijama? Yo si. Las tres de la mañana, Diana sin poder dormir, y nosotros tampoco, por culpa de los dichosos colicos del lactante. En algún lado he leido que el un paseo en coche actua como ralajante. Asi que nos subimos los tres, mi compañera, mi niña y yo, en el coche, los tres en pijama, y nos damos una vuelta por estos andurriales, que afortunadamente, estan despejados de trafico. Diana se calma, de hecho se queda frita. Llegamos a casa, la metemos en su cuna y... cinco minutos de asueto y vuelta a empezar.
Bueno, hemos tenido unos dias que lo hemos pasado mal. Sobre todo las dos señoritas. Porque yo despues de todo, con la excusa de que hay que trabajar, mas o menos descanso lo suficiente. Ellas dos son las sufridas de esta historia.
Afortunadamente parece que la cosa de los colicos van a menos. Bueno, no es verdad. Es cierto que los tenemos mas o menos bajo control, gracias a esa costumbre india que hemos importado, y que es la de masajear al bebe.
¿Sabeis? Mi niña me hizo los otros dias un gesto, que ustedes diereis lo que digais, pero lo cierto es que me lo hizo bien clarito. Levanto su pulgar de la mano derecha, y me sonrio, mientras le daba el biberon, como diciendome: todo va bien papi. Claro, que tambien se tapo con su manita el oido en el aeropuerto cuando la tia se puso a llamar por los altavoces, a los despitados pasajeros. Y tambien, me conto su madre, se tapo del sol con su manita mientras daba un paseo en coche.
Otra cosa ha aprendido a hacer. Cuando la pongo sobre mi hombro, porque yo considero que hace falta que erupte, y ella lo que tiene ganas es de seguir comiendo, se me tira para el lado buscando la postura adecuada para tal menester. Tambien me retira el biberon con la mano, cuando yo me empeño en que tome mas leche, y me abre la boca pidiendome manzanilla. Y si no quiere ni una cosa, ni otra, cierra la boca, que ya se sabe, en boca cerrada, por no entrar, no entra ni la tetina, por muy anatomica que sea.