Hemos estado jueves, viernes y sábado, sin mi niña.
Por cuestiones que algún día vendrán al caso dejamos a Diana con su tía. Y al dejarla con su tía, también la hemos dejado con su padrino -Es su padrino aunque no este bautizada- ¡Y con su prima!
Es lo malo que tiene vivir hasta cierto punto retirado de la sociedad, que los niños no se relacionan con otros niños salvo en horas lectivas, o que tu vayas a buscarlos, por ejemplo, al parque. Y claro. Diana se va a casa de su tía la mar de contenta el tiempo que haga falta.
- Papa, tu no llores. ¿Me lo prometes? Que no me voy pa siempre.
No yo no lloro.
Pero el sábado. Estaba yo comprando lechugas, tomates, berenjenas... Cosas pa'l huerto, y vi a mi cuñao pasar en el coche con las dos niñas. Me falto un tris pa salir corriendo detrás del coche, arrancar la puerta, coger a mi niña y salir con ella corriendo para casa como ladrón corre con un tesoro.
Bueno, ya esta en casa, y pronto tendrá compañía.

Por cuestiones que algún día vendrán al caso dejamos a Diana con su tía. Y al dejarla con su tía, también la hemos dejado con su padrino -Es su padrino aunque no este bautizada- ¡Y con su prima!
Es lo malo que tiene vivir hasta cierto punto retirado de la sociedad, que los niños no se relacionan con otros niños salvo en horas lectivas, o que tu vayas a buscarlos, por ejemplo, al parque. Y claro. Diana se va a casa de su tía la mar de contenta el tiempo que haga falta.
- Papa, tu no llores. ¿Me lo prometes? Que no me voy pa siempre.
No yo no lloro.
Pero el sábado. Estaba yo comprando lechugas, tomates, berenjenas... Cosas pa'l huerto, y vi a mi cuñao pasar en el coche con las dos niñas. Me falto un tris pa salir corriendo detrás del coche, arrancar la puerta, coger a mi niña y salir con ella corriendo para casa como ladrón corre con un tesoro.
Bueno, ya esta en casa, y pronto tendrá compañía.

