Esta mi niña en la cocina, haciendo albondigas.
Hemos tenido que explicarle que la carne cruda no se come, que no es como cuando se hace un pastel.
Cada vez que hace una albondiga, la trae al salón y me la enseña.
Me dice:
- Mira que albondiga, que grande. Con mucha masa. Ma-sa, masa, se llama masa.
¡¡Esta mas contenta!! Vamos, como si estuviera jugando con el barro, o con plastilina.
Seguro que estarán mu ricas.
viernes, diciembre 11, 2009
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