Estabamos mi hermano y yo construyendo un muro, el muro de la desvergüenza. Puesto que una vez terminado por completo es el que me aislara, y conferira la privacidad suficiente respecto a los pocos vecinos que tengo, pudiendo asi, estar en pelotas en mi casa cuando me de la gana, cosa que por otra parte, ya hago con cierta frecuencia.
El caso es que estabamos atareados alli, y veo a mi niña muy atareada, debajo de un peral, mas concretamente debajo del chorro de agua que suministra agua a traves del microtubo al peral, poniendo la mano debajo y murmurando sus cosas. Seguimos nosotros a lo nuestro y no me acuerdo mas de la niña, hasta que doy la vuelta al muro y la veo sentada en el charco de barro que hay debajo del peral, todavia jugando con el chorrito de agua. Asi que la cojo y la llevo a casa, donde su madre, que esta a punto de ducharse, la mete con ella en la ducha.
Sigo atareado hasta que escucho jaleo en casa, me asomo a ver por detras, y veo a mi niña corriendo en pelotas perdiendose detras del muro direccion al peral. Cuando llego veo que mi hermano la ha atrapado y la trae de vuelta.
Hablando con mi compañera, que esta muerta de risa, me dice que la niña habia movido la puerta y que a la pregunta de ella de que quien andaba por ahi, ella le habia dicho que era yo llamando. Total, que abre Rosa y Diana aprovecha y sale pintando.
Su primera fuga. Y no sera la ultima. Ademas, a ella no le importa que haya o no muro, para ir en pelotas.
domingo, agosto 23, 2009
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