jueves, mayo 24, 2007

Mi niña, la charlatana

Tanto tiempo sin pasarme por aquí cuando debería de hacerlo todos los días.
El caso es que este rincón, a pesar de los cambios que puedan suceder con el proveedor de servicios no lo perderé. No como el jardín, que lo tengo alojado en el espacio que me proporciona mi proveedor de Internet, y estoy esperando cambiarlo pronto. Por eso estoy trabajando en otro web, y tenerla alojada en mi propio servidor. Claro, que mirando el abaratamiento que me supondría el cambio de proveedor bien podría costearme el servicio de un dominio en Internet, así me quitaría de problemas de configuración y todas esas historias.
Pero estoy divagando mucho.
Ha pasado el tiempo y mi niña hace muchas cosas que no hacia antes, corre. Se ha hecho su primera herida. Parecía un poco masoquista apretándose con el dedo en la herida. ay¡¡ y vuelta a apretar. Ay¡¡¡ y otra vez. Ella le muestra la herida orgullosa a todo el mundo. se levanta el pantalón y se señala la herida, que ella sabe que es algo mas que ha superado, algo que ha dado nuevo impulso para correr mas, para caerse y levantarse, seguir conociendo su entorno, las dificultades que la rodean y el saber que las puede superar. Y que duele, pero sana.
Dice papi, mami, o mama, según quiera una cosa u otra, pie-dra, y trae, y dame, y me, y mi, y prima, y tata, y abuelo, gato pssss pssss, momi -es el periquito d ela abuela- y le digo has comido ya? y dice ti, y chapurrea, no os podéis hacer una idea de como chapurrea, y pregunta, y afirma, y responde...
Y se cabrea, vaya si se cabrea.
Hoy se ha comido su primer albaricoque, directamente cogido del árbol.
Le ha puesto el dedito encima, ha apretado, ha hecho un agujerito, me ha mirado y ha dicho. aaii¿ le he dicho ummmm que bueno, y se lo ha empezado a comer. Ha escupido el pellejo, ha vuelto a meter el dedo, ha vuelto a comer. Ha disfrutado con si primer albaricoque, como con su primer níspero, no puedo decir lo mismo de su primer plátano, no le gustaba, pero como no para de pedir, y nosotros no paramos de insistir, pues lo acabo comiendo con su hermana.
Hoy ha estado su prima Lucia aquí, pa verla a las dos. La una prrrrrrrrr, y la otra, jijijijiji, la otra por el suelo, y la una... a usar el culo de la otra de almohada¡¡
Y a pintar, y a jugar con la arena, con las piedras, con las hojas... y su palo, siempre con un palo en la mano dibujando en la tierra.
Pero lo que mas me intriga es lo que me estará diciendo con su incansable parloteo. Yo, claro, le digo que si, a todo.